
Hace un tiempo, un amigo me recomendó el libro “Sé lo que estás pensando”, de Lillian Glass. Por fin, meses después, me ha dado por abrirlo, así como por la mitad y echarle un ojillo de los míos
y me he topado a la primera de cambio con algo que me ha hecho recordar a el violinista, y lo que no se cansa de repetir una y otra vez, que es, que para seducir, no importa tanto lo que se dice, sino CÓMO se dice.
Lillian Glass, en su libro, explica que una voz con el tono adecuado, es decir, profundo, entusiasta y vivo, lo dice todo. Es la voz del ganador y de la ganadora. Afirma que hablando de este modo, uno transmite sofisticación, erotismo y seguridad emocional.

Por lo visto, el tono vivaz hace que se mantenga la atención mientras hablas, es lo que despierta el interés.

Si alternas tonos e intensidades, y consigues un timbre y un tono que inspiren confianza y que transmita todo el espectro de sentimientos humanos (alegría, enfado, amor, compasión, duda…) lograrás algo tan básico como el que ya nunca más la gente caiga dormida en coma profundo a tu paso, sino que contrariamente, te atiendan como si fueras la mismísima majestad real en persona

Según Lillian, si hablas así, con un tono de voz profundo, entusiasta y vivo, las personas se van a sentir atraídas como un imán hacia ti, porque tu voz sacará, mientras hables, lo bueno de ti mismo y también lo de los demás.

Al uno mismo transmitir confianza con la voz, la persona que escucha se siente más segura de sí misma y con más confianza a su vez. Es como una pescadilla que se muerde la cola pero de buen rollo. Y las personas que te oigan, te considerarán más sexy, más inteligente y de más confianza. De ahí la imagen que solemos hacernos de los/as locutores/as de radio a los que nunca hemos visto y a los que nos imaginamos como a los mismísimos dioses del Olimpo, los más bellos, fascinantes y sexys del globo terráqueo en toda su redondez.

La ventaja que le veo yo al hecho de hablar cara a cara, es que la persona que te escucha se ahorra la futura decepción ante tu físico más normalito. Eso es porque al tenerte directamente delante, ya no le da tiempo a hacerse una imagen tuya tipo Andrómeda o Zéus con un millón de músculos y curvas en su poder. Eso te da la ventaja de que al ir escuchándote, te va viendo cada vez más bello, sexy y arrebatador, y así ganas puntos.

Lillian añade que las personas con esa voz son personas que controlan sus vidas, su voz no titubea, hablan con la cabeza en una mano y con el corazón en la otra. Es gente franca e íntegra y eso da confianza y atrae. Y proporciona mucho sex appeal.

En el caso de las mujeres, es decir, en mi caso cuando consiga ese tono superfantástico de voz
,nos consideran más cordiales, creíbles, capaces y sexualmente más atractivas que las demás.
Y termina diciendo que hablando así atraerás a los demás, y conseguirás que se sientan más felices y más optimistas cuando estén en tu presencia. En definitiva, que serás un regalo de la leche para los demás, y despertarás en más de una persona deseos irrefrenables por desenvolverte enterito…. Jijiji
